Por qué duele tanto soltar la fantasía de una relación
La mayoría de las personas creen que lo que extrañan es a la persona que se fue. Pero cuando profundizamos, descubrimos algo más íntimo y más doloroso: lo que realmente extrañan es la historia que construyeron en su mente.
Una historia donde eran vistas, elegidas, valoradas… aunque eso nunca haya sucedido en la realidad.
Soltar una relación no siempre implica soltar a alguien. Muchas veces implica soltar una versión idealizada de vos mismo/a que esperabas que la otra persona confirmara. Esa es la razón por la que duele tanto: no estás renunciando a un vínculo, sino a un deseo profundo de reparación interna.
Y sin embargo, cuando aceptás la diferencia entre lo que imaginaste y lo que realmente viviste, aparece algo nuevo: la posibilidad de dejar de repetir, de dejar de esperar, de dejar de sostener lo insostenible. Aparece, por primera vez, el espacio para volver a elegirte a vos.








