Aprender a decir “No”

Aprender a decir “No” es una de las cosas más necesarias de la vida y mas difíciles también.
Cada vez que decimos que si a algo que no queremos hacer, nos cargamos una mochila tan pesada que el andar se torna arduo y tedioso. Nos pesan las piernas, los brazos y nos sentimos un poco más tristes. Queremos apurar el reloj, cerrar los ojos y por arte de magia, desaparecer.

No, no quiero ir a ese lugar, tampoco tengo ganas de que vengas. No te pude contestar ese whatsapp que mandaste a las doce de la noche mientras estaba viendo una pelicula. No pude y no quise.

No quiero ir a la casa de esa persona que lo único que hace es quejarse o hablar mal de otros todo el día. Ir a juntarme con esa otra persona que su único tema de conversación, son las enfermedades. No quiero hablar con esa persona que solo habla de sí misma y no es capaz de registrar o escuchar al otro.

No quiero ni puedo ayudarte en esto que me pedís porque me va a quitar mucho tiempo de mi vida y hoy, necesito más tiempo para mi. No es egoísmo, es autocuidado.

No puedo posponer mis compromisos o mi turno con el médico, porque vos decís que soy la única persona que puede ayudarte. No estoy del todo segura que esto sea verdad, porque cuando yo te necesito, o solo quiero que me escuches, siempre estás tapando faltas ajenas.

No, tampoco quiero ir a ver a esa banda que me suena a lata, comer helado de menta granizada o cambiar mis domingos en pijama y pantuflas por reuniones familiares con sonrisas forzadas.

No te quiero sonreír si me caes mal.

Tampoco quiero aceptar tus consejos porque si, sobre todo cuando no te los pedí. Estar de acuerdo con tus opiniones cuando mis convicciones e ideales van en sentido contrario.

No quiero decirte que está todo bien si no es verdad o darte la razón si no la tenés.  No quiero guardarme más todas las cosas que tengo para decir.

Basta de decir Si, cuando quiero decir NO.  Ya bastante nos fallan a veces los de afuera como para hacerlo con nosotros mismos.

Ubicar, poner límites, ignorar lo que no suma. Decir “NO” no debería ser una excepción, debería ser una manera de afrontar lo cotidiano para vivir mejor. Es quererse y cuidarse.

Dejemos de actuar ese papel que nos asignan los demás por comodidad y aprendamos a priorizarnos para tener una vida mas saludable.

Lic. Gabriela R. Rivera

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