Descripción
Hay momentos en los que todo parece desarmarse: nuestras rutinas, nuestros vínculos, la manera en que entendíamos quiénes éramos.
Son etapas en las que el suelo se mueve y lo familiar deja de ser refugio.
No siempre se trata de una gran crisis visible; a veces es una sensación silenciosa, un leve malestar que nos dice que algo ya no encaja como antes.
En la superficie, estos procesos pueden parecer derrumbes, pero en lo profundo son reordenamientos vitales.
La vida, en su sabiduría, mueve lo que necesita ser movido para que algo nuevo pueda tomar forma.






