Huellas, no cicatrices.

La vida se comprende mirando hacia atrás. Después de un punto y aparte o de un punto final. Se comprende con el corazón estropeado, con la sabiduría que dan los años y con las piedras que sorteamos. Algún día llegamos…

La vida se comprende mirando hacia atrás. Después de un punto y aparte o de un punto final. Se comprende con el corazón estropeado, con la sabiduría que dan los años y con las piedras que sorteamos. Algún día llegamos…